El Modelo
LBG proporciona a las empresas un modelo para clasificar y gestionar sus iniciativas en la comunidad.
Aparte del ámbito geográfico, LBG establece tres planos de clasificación de las iniciativas en la comunidad: por su motivación, por la esfera de la contribución y por el tipo (ya sea dinero, tiempo de empleados o en especie).
El modelo contempla cuatro tipos de iniciativas en función de su motivación.
- Aportación puntual: el apoyo puntual a un amplio rango de causas sociales, como respuesta a las necesidades y peticiones de organizaciones benéficas y de interés social, pudiendo realizarse a través de colaboraciones de la empresa, sus empleados, los clientes y los proveedores.
- Inversión social: compromiso estratégico a largo plazo en colaboraciones con la comunidad para apoyar el rango de iniciativas sociales elegidas por la empresa, alineadas con sus intereses corporativos y la mejora de su reputación.
- Iniciativas alineadas con el negocio: aquellas iniciativas de interés social dirigidas a impulsar directamente el negocio de la empresa, promoviendo la identidad corporativa e imagen de marca.
- Contribuciones obligatorias: aquellas contribuciones o actividades en la comunidad realizadas como consecuencia de exigencias legales, reglamentarias o contractuales. No se incluyen a efectos de la comparación entre los miembros (LBG benchmarking).
Una vez clasificadas, es posible analizar cada iniciativa individualmente en el marco de la matriz LBG (contribución / logro / impacto), de forma que se intentan cuantificar tanto los logros inmediatos de la contribución como el impacto que esta genera en la comunidad y el negocio.